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Reseña de «La chica de los prodigios».

Título: La chica de los prodigios.
Autor: Jason Mott.
Traducción: Noemí Risco Mateo.
Editorial: Nocturna.
Género: drama, contemporáneo, sobrenatural.
Número de páginas: 317.
Encuadernación: rústica con solapas.
Precio: 14’25€.

Sinopsis:
El accidente en el espectáculo de vuelo acrobático conmocionó a todo el pueblo de Stone Temple. Cuando los equipos de rescate lograron dar con Ava y su amigo Wash entre los escombros, él se encontraba malherido… hasta que ella lo curó con sólo tocarlo.
Horas después, Ava despierta en el hospital y descubre dos desagradables verdades:
1.      Alquien grabó su prodigiosa sanación y subió el vídeo a Internet, por lo que ahora es un fenómeno mundial.
2.      Su salud empeora cada vez que cura a otra persona.

Opinión personal:
A pesar de su corta extensión, ha sido un libro que me ha costado un poco leer. Supongo que esto se debe a que la historia no me ha enganchado lo suficiente. Sin embargo, he de reconocer un estilo narrativo limpio y fluido, con descripciones muy bien hechas.
La historia se centra en Ava, la Chica de los Prodigios mundialmente conocida por haber curado a su mejor amigo en público, Wash. A raíz de esta asombrosa hazaña, su vida cambia por completo y tanto ella como el resto de su familia tienen que aprender a lidiar con periodistas entrometidos y fanáticos religiosos que presionan a Ava para que haga más curaciones sin importar que su salud merme cada vez que lo hace.
En este punto es cuando el lector puede empezar a reflexionar: ¿Es Ava una egoísta si se niega a hacer curaciones o los egoístas son los demás por obligarla a hacer algo que le empeora la salud? ¿Hasta qué punto una persona tiene derecho a invadir la vida privada de otra? ¿Dónde están los límites?
Jason Mott ha sabido representar el fanatismo, el acoso, las presiones mediáticas y las manipulaciones que se dan entre los personajes del libro. Además, cabe hacer una mención especial a los personajes secundarios: todos son grises. Todos tienen sus cosas buenas, sus cosas malas y un pasado bien definido que los ha hecho ser como son. Si tuviera que elegir a los tres que están mejor elaborados, me quedaría con Carmen —la madrastra de Ava—, Heather —la madre de Ava—, y Tom —el padre de Wash.
Sin embargo, reitero lo dicho al principio: la historia no ha terminado de engancharme pese a estar muy bien escrita.

Frases destacadas:
«Siempre se encuentra consuelo al fingir que no ha habido cambios en la vida, aunque sepamos muy bien que nada volverá a ser como antes.»
«Creer que el mundo no puede hacerte daño. […] Eso es lo más asombroso que puede sentir, que puede creer una persona. Sólo sucede una vez en la vida, y no dura demasiado. El mundo siempre te dice la verdad de las cosas. La gente que te rodea empieza a morir, pase lo que pase terminas sufriendo y empiezas a entender que no eres invencible, que no eres especial. Que, como el resto del mundo, tus días están contados.»
«Es una opción. Todos tenemos derecho a decir no.»

Puntuación: 6’8/10.

Comentarios

  1. Me pasó lo mismo que a ti: la historia no engancha, tiene un ritmo lento pese a su brevedad. A mí me pareció una lectura intensa, bastante distinta a otras juveniles, y pese a sus defectos la recomiendo.

    Por cierto, me hace mucha gracia tu precisión al puntuar obras. xDD

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